En Primera Persona
Vuelo al Corazón de Tobalaba
Cuando uno piensa en Santiago, difícilmente imagina un rincón donde el rugido de hélices y el trinar de aeronaves pequeñas convivan con el pulso tranquilo de la comuna de La Reina. Ese lugar existe, y es el Aeródromo Eulogio Sánchez, más conocido como el Aeródromo de Tobalaba. Un sitio con historia, vida y un rol estratégico muy importante para la ciudad.
Inaugurado el 6 de noviembre de 1954, el aeródromo nació con una misión clara: descongestionar el antiguo Aeropuerto de Los Cerrillos, que por esos años ya vivía un auge de operaciones comerciales y militares. En 1957 cambió su nombre a Eulogio Sánchez Errázuriz, en honor a quien fue presidente del Club Aéreo de Chile, y uno de los promotores de su construcción.
Hoy el aeródromo es propiedad compartida: dos tercios pertenecen al Club Aéreo de Santiago y un tercio al Club Aéreo del Personal de Carabineros.
Internamente opera vuelos aeromédicos, policiales, ejecutivos, e incluso sirve como punto estratégico en emergencias para la ciudad.
Durante su vida operativa ha recibido inversiones importantes. Por ejemplo, en los últimos años se han dedicado recursos para repavimentar la pista y modernizar sus calles de rodaje.
Además, en el último tiempo ha firmado un protocolo para que sus 52 hectáreas puedan utilizarse como base de operaciones ante desastres: hospitales de campaña, almacenamiento de insumos o zonas de aterrizaje para misiones de emergencia.
El pasado sábado 22 y domingo 23 de noviembre, de 10:00 a 18:00 horas, el aeródromo se llenó de vida con un espectáculo aéreo super familiar, ideal para que chicos, grandes y curiosos disfrutaran del cielo y de las pistas. Hubo stands, exhibiciones, demostraciones de la PDI, y momentos realmente sorprendentes: acrobacias, vuelos, helicópteros, aviones clásicos. Fue un panorama ideal para pasar un par de horas distintos, respirando cielo y sintiendo esa mezcla entre emoción y calma que solo la aviación ligera puede dar.
Los organizadores montaron zonas de convivencia, emprendimientos, food trucks, y actividades para que no solo los fanáticos de la aviación se contagiaran del espíritu del lugar, sino que toda la familia se llevara algo: fotos, risas, nuevas historias para contar.
Pero más allá del espectáculo, lo más increíble de todo es cómo se logró hacer esto posible: fue un trabajo mancomunado entre varios actores. El Club Aéreo de Santiago, el Club Aéreo de Carabineros, la Municipalidad de La Reina y otros colaboradores se unieron para abrir las puertas del aeródromo a la comunidad. No es solo un show, es una forma de conectar a las personas con un espacio histórico y estratégico para la ciudad.
El Aeródromo de Tobalaba está en la Av. Alcalde Fernando Castillo Velasco 7941. Un detalle práctico (pero clave): si vas a ir, no te olvides de llevar mucha agüita y bloqueador solar. Al estar en un espacio abierto, con pasto y pistas, el sol pega fuerte y no hay muchas sombras. Más vale prevenir para que la experiencia sea realmente placentera.
Si te encantó la idea o simplemente te da curiosidad cómo se vio todo, te invito a ver la galería de fotos y videos del espectáculo: van a capturar esos instantes mágicos de aviones suspendidos, helicópteros girando y gente maravillada mirando al cielo. Es una forma preciosa de revivir el fin de semana. #SomosLaVoz











